LAS FRUTAS ACIDAS

    Las frutas acidas se caracterizan por las proporciones mas o menos elevadas de ácidos que contienen y
    estos son numerosos, entre los principales tenemos los siguientes: Cítricos, málicos, tartárico, fórmico,
    tánico, oxálico.



    El Acido Cítrico se encuentra en casi todas la bayas  particularmente en las frutas del
    genero citrus, así como en muchos otros frutos. Este acido orgánico es esencialmente
    antiséptico, disolvente, diurético, pues se ha demostrado experimentalmente que por mas que
    se le ingieran grandes cantidades no se llego a encontrar en la orina ni vestigios de él.


    Las frutas que contienen este acido son magnificas contra las fiebres, catarro, piorrea, raquitismo,
    enfermedades de la piel, pelagra, escorbuto. congestión cerebral y otros males causados por la
    fermentación de los carbohidratos.


    El Acido Málico se halla principalmente en las manzanas, albaricoques y en otras frutas de
    hueso y en aquellas  que tienen un sabor muy agrio.



    Las frutas que encierran este acido poseen propiedades laxantes y refrescantes; además de ser
    sanativas para el cerebro. Se puede comer en abundancia y no causa molestia alguna, salvo en los
    enfermos delicados del aparato digestivo.


    El Acido tartarico se encuentra en cantidad muy considerable en la uva, aunque también
    hay indicios en otros frutos.



    Las frutas que llevan este acido son valiosas contra los vómitos, especialmente cuando todavía están
    verdes, además actúan favorablemente sobre las vías urinarias.

    Las frutas acidas no obstante su acidez, ejercen una acción alcalinizante en el organismo, ya que     
    los diferentes ácidos en combinación con las diversas bases alcalinas, forman sales acidas como son    
    los  citratos, malatos, tartatos, etc. (a estos deben su constante acidez), las cuales se transforman en
    carbonatos alcalinos solubles. De esta manera neutralizan la acidez de los humores manteniéndolos en   
    un estado de alcalinidad constante. Es por esto que se recomienda las frutas acidas en todos aquellos
    casos de excesiva acidez.

    Además, el efecto de las frutas muy acidas es reducir por unos pocos momentos la alcalinidad
    natural de la saliva, pero la digestión de alimentos feculentos necesita una copiosa saliva alcalina, de
    aquí que haya una incompatibilidad química y ahora sabemos la razón de porque las frutas acidas y sus
    zumos deben tomarse mejor 1/2 hora  antes de las comidas, entre las comidas o con alimentos proteicos,
    pero no con los feculentos.

    Si usted desea comer una fruta acida en una comida feculenta, ésta debe comerse primero, a fin de
    asegurar una mejor digestión por los fluidos alcalinos de la boca y tomar la fruta únicamente al final de     
    la comida.

    Si observamos esta regla de no emplear frutas o zumos ácidos en las comidas
    predominantemente feculentos ( excepto al final de la comida), se prevendrá una gran parte   
    de las fermentaciones gástricas e intestinales.

    Las frutas acidas cuando llegan al estado de madurez, transforman parte de los ácidos en azucares,
    pero si se pasan demasiado, los azucares  formados nuevamente se transforman en ácidos perjudiciales
    para la salud  tales como el acético, butírico, láctico, etc. De aquí la importancia de no ingerirse frutas
    pasadas.

    Finalmente, las frutas acidas cuando no están maduras, pueden provocar desordenes gastrointestinales,
    especialmente en los dispépticos y en los niños. Por lo tanto en estos casos conviene comerlas cocidas o
    cocinadas o preparadas en diversas formas agradables.  
El Limón
Cristo Viene Pronto
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