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CRISTO VIENE PRONTO MINISTRIES
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LAS FRUTAS
"Muchos están incapacitados para trabajar tanto mental como físicamente porque comen con exceso y satisfacen las pasiones concupiscentes.Las propensiones animales son fortalecidas, mientras que la naturaleza moral y espiritual queda debilitada. Cuando estemos en derredor del gran trono blanco, ¿qué informe presentará la vida de muchos? Entonces verán lo que podrían haber hecho si no hubiesen degradado las facultades que Dios les dio.Entonces comprenderán a qué altura de grandeza intelectual podrían haber alcanzado, si hubiesen dado a Dios toda la fuerza física y mental que les había confiado. En la agonía de su remordimiento, anhelarán poder volver a vivir de nuevo su vida."                                                                                                                                                                         Elena G de White
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163. Quiero aconsejar a todos a que pongan algo caliente en el

estómago, por lo menos cada mañana. Podéis hacer esto sin

mucho trabajo.—Testimonies for the Church 2:603 (1870). { CRA

125.3; CD.106.1 }

164. No se necesitan las bebidas muy calientes, excepto como

medicina. El estómago resulta grandemente perjudicado por una

gran cantidad de alimento y bebida muy calientes. De esta

manera la garganta y los órganos digestivos—y por medio de

ellos los otros órganos del cuerpo—resultan debilitados.—Carta

14, 1901. { CRA 125.4; CD.106.2 }

LAS FRUTAS DULCES Y ACIDAS
Las frutas dulces son aquellas que entre sus componentes quimico-organicos predominan los azucares, y son estos a los que deben precisamente su agradable dulzura. La proporción de azúcar varia aun entre las frutas de la misma especie, de acuerdo con la maduración y otros factores, ya que todos ellos son en realidad acidas antes de haber alcanzado la madurez. Los azucares son pues, los primeros productos de oxidación de los alcoholes poli atómicos de carácter aldehídico y quetónico. Desde el punto de vista de la nutrición, puede darse a los diversos azucares el valor de la glucosa, puesto que son aprovechados solamente cuando están transformados en dicho azúcar. La glucosa tiene la ventaja de ser fácilmente asimilada, constituyendo de este modo el principal combustible del organismo.
Las grasas deben también quemarse en el cuerpo, y para esto requieren un fuego sostenido por los azucares. En este grupo están incluidas también las frutas secas o desecadas, como o las pasas, ciruelas secas, orejones, etc.,  en este estado dichas frutas han perdido su agua de constitución por evaporación, y los ácidos que encerraban han sido transformados en azucares; parece pues que durante la desecación ocurre una importante inversión de la sacarosa. Las frutas azucaradas son sumamente nutritivas, por lo que se recomienda a los desnutridos, debilitados y particularmente a los niños, puesto que son también ricas vitaminas, sales minerales, proteínas, etc. Finalmente, hay frutas en las cuales los ácidos no se transforman completamente en azucares, por consiguiente son agridulces o subacidas, como sucede por ejemplo con la manzana, de aquí que surja una dificultad cual es la de clasificar una determinada fruta en uno u otro grupo; así ocurre con la uva y la pera, en que unos autores las colocan entre las acidas, mientras que otros entre las dulces.
LAS FRUTAS DULCES
LAS FRUTAS ACIDAS
Las frutas acidas se caracterizan por las proporciones mas o menos elevadas de ácidos que contienen y estos son numerosos, entre los principales tenemos los siguientes: Cítricos, málicos, tartárico, fórmico, tánico, oxálico. El Acido Cítrico se encuentra en casi todas la bayas  particularmente en las frutas del genero citrus, así como en muchos otros frutos. Este acido orgánico es esencialmente antiséptico, disolvente, diurético, pues se ha demostrado experimentalmente que por mas que se le ingieran grandes cantidades no se llego a encontrar en la orina ni vestigios de él. Las frutas que contienen este acido son magnificas contra las fiebres, catarro, piorrea, raquitismo, enfermedades de la piel, pelagra, escorbuto. Congestión cerebral y otros males causados por la fermentación de los carbohidratos. El Acido Málico se halla principalmente en las manzanas, albaricoques y en otras frutas de hueso y en aquellas  que tienen un sabor muy agrio.
Las frutas que encierran este acido poseen propiedades laxantes y refrescantes; además de ser sanativas para el cerebro. Se puede comer en abundancia y no causa molestia alguna, salvo en los enfermos delicados del aparato digestivo. El Acido tartárico se encuentra en cantidad muy considerable en la uva, aunque también hay indicios en otros frutos. Las frutas que llevan este acido son valiosas contra los vómitos, especialmente cuando todavía están verdes, además actúan favorablemente sobre las vías urinarias. Las frutas acidas no obstante su acidez , ejercen una acción alcalinizan te en el organismo, ya que los diferentes ácidos en combinación con las diversas bases alcalinas, forman sales acidas como son los  citratos, malatos, tartatos, etc. (a estos deben su constante acidez), las cuales se transforman en carbonatos alcalinos solubles. De esta manera neutralizan la acidez de los humores manteniéndolos en  un estado de alcalinidad constante. Es por esto que se recomienda las frutas acidas en todos aquellos casos de excesiva acidez.
Además, el efecto de las frutas muy acidas es reducir por unos pocos momentos la alcalinidad natural de la saliva, pero la digestión de alimentos feculentos necesita una copiosa saliva alcalina, de aquí que haya una incompatibilidad química y ahora sabemos la razón de porque las frutas acidas y sus zumos deben tomarse mejor 1/2 hora  antes de las comidas, entre las comidas o con alimentos proteicos, pero no con los feculentos.
Si usted desea comer una fruta acida en una comida feculenta, ésta debe comerse primero, a fin de asegurar una mejor digestión por los fluidos alcalinos de la boca y tomar la fruta únicamente al final de la comida. Si observamos esta regla de no emplear frutas o zumos ácidos en las comidas predominantemente feculentos (excepto al final de la comida), se prevendrá una gran parte   de las fermentaciones gástricas e intestinales. Las frutas acidas cuando llegan al estado de madurez, transforman parte de los ácidos en azucares, pero si se pasan demasiado, los azucares  formados nuevamente se transforman en ácidos perjudiciales para la salud  tales como el acético, butírico, láctico, etc. De aquí la importancia de no ingerirse frutas pasadas. Finalmente, las frutas acidas cuando no están maduras, pueden provocar desordenes gastrointestinales, especialmente en los dispépticos y en los niños. Por lo tanto en estos casos conviene comerlas cocidas o cocinadas o preparadas en diversas formas agradables.
LAS FRUTAS Y SUS APLICACIONES
ARCHIVOS EN PDF
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163. Quiero aconsejar a todos a que

pongan algo caliente en el estómago, por

lo menos cada mañana. Podéis hacer esto

sin mucho trabajo.—Testimonies for the

Church 2:603 (1870). { CRA 125.3;

CD.106.1 }

164. No se necesitan las bebidas muy

calientes, excepto como medicina. El

estómago resulta grandemente

perjudicado por una gran cantidad de

alimento y bebida muy calientes. De esta

manera la garganta y los órganos

digestivos—y por medio de ellos los otros

órganos del cuerpo—resultan

debilitados.—Carta 14, 1901. { CRA

125.4; CD.106.2 }

LAS FRUTAS DULCES Y ACIDAS
Las frutas dulces son aquellas que entre sus componentes quimico- organicos predominan los azucares, y son estos a los que deben precisamente su agradable dulzura. La proporción de azúcar varia aun entre las frutas de la misma especie, de acuerdo con la maduración y otros factores, ya que todos ellos son en realidad acidas antes de haber alcanzado la madurez. Los azucares son pues, los primeros productos de oxidación de los alcoholes poli atómicos de carácter aldehídico y quetónico. Desde el punto de vista de la nutrición, puede darse a los diversos azucares el valor de la glucosa, puesto que son aprovechados solamente cuando están transformados en dicho azúcar. La glucosa tiene la ventaja de ser fácilmente asimilada, constituyendo de este modo el principal combustible del organismo.
Las grasas deben también quemarse en el cuerpo, y para esto requieren un fuego sostenido por los azucares. En este grupo están incluidas también las frutas secas o desecadas, como o las pasas, ciruelas secas, orejones, etc.,  en este estado dichas frutas han perdido su agua de constitución por evaporación, y los ácidos que encerraban han sido transformados en azucares; parece pues que durante la desecación ocurre una importante inversión de la sacarosa. Las frutas azucaradas son sumamente nutritivas, por lo que se recomienda a los desnutridos, debilitados y particularmente a los niños, puesto que son también ricas vitaminas, sales minerales, proteínas, etc. Finalmente, hay frutas en las cuales los ácidos no se transforman completamente en azucares, por consiguiente son agridulces o subacidas, como sucede por ejemplo con la manzana, de aquí que surja una dificultad cual es la de clasificar una determinada fruta en uno u otro grupo; así ocurre con la uva y la pera, en que unos autores las colocan entre las acidas, mientras que otros entre las dulces.
LAS FRUTAS DULCES
LAS FRUTAS ACIDAS
Las frutas acidas se caracterizan por las proporciones mas o menos elevadas de ácidos que contienen y estos son numerosos, entre los principales tenemos los siguientes: Cítricos, málicos, tartárico, fórmico, tánico, oxálico. El Acido Cítrico se encuentra en casi todas la bayas  particularmente en las frutas del genero citrus, así como en muchos otros frutos. Este acido orgánico es esencialmente antiséptico, disolvente, diurético, pues se ha demostrado experimentalmente que por mas que se le ingieran grandes cantidades no se llego a encontrar en la orina ni vestigios de él. Las frutas que contienen este acido son magnificas contra las fiebres, catarro, piorrea, raquitismo, enfermedades de la piel, pelagra, escorbuto. Congestión cerebral y otros males causados por la fermentación de los carbohidratos. El Acido Málico se halla principalmente en las manzanas, albaricoques y en otras frutas de hueso y en aquellas  que tienen un sabor muy agrio.
Las frutas que encierran este acido poseen propiedades laxantes y refrescantes; además de ser sanativas para el cerebro. Se puede comer en abundancia y no causa molestia alguna, salvo en los enfermos delicados del aparato digestivo. El Acido tartárico se encuentra en cantidad muy considerable en la uva, aunque también hay indicios en otros frutos. Las frutas que llevan este acido son valiosas contra los vómitos, especialmente cuando todavía están verdes, además actúan favorablemente sobre las vías urinarias. Las frutas acidas no obstante su acidez , ejercen una acción alcalinizan te en el organismo, ya que los diferentes ácidos en combinación con las diversas bases alcalinas, forman sales acidas como son los  citratos, malatos, tartatos, etc. (a estos deben su constante acidez), las cuales se transforman en carbonatos alcalinos solubles. De esta manera neutralizan la acidez de los humores manteniéndolos en  un estado de alcalinidad constante. Es por esto que se recomienda las frutas acidas en todos aquellos casos de excesiva acidez.
Además, el efecto de las frutas muy acidas es reducir por unos pocos momentos la alcalinidad natural de la saliva, pero la digestión de alimentos feculentos necesita una copiosa saliva alcalina, de aquí que haya una incompatibilidad química y ahora sabemos la razón de porque las frutas acidas y sus zumos deben tomarse mejor 1/2 hora  antes de las comidas, entre las comidas o con alimentos proteicos, pero no con los feculentos.
Si usted desea comer una fruta acida en una comida feculenta, ésta debe comerse primero, a fin de asegurar una mejor digestión por los fluidos alcalinos de la boca y tomar la fruta únicamente al final de la comida. Si observamos esta regla de no emplear frutas o zumos ácidos en las comidas predominantemente feculentos (excepto al final de la comida), se prevendrá una gran parte   de las fermentaciones gástricas e intestinales. Las frutas acidas cuando llegan al estado de madurez, transforman parte de los ácidos en azucares, pero si se pasan demasiado, los azucares  formados nuevamente se transforman en ácidos perjudiciales para la salud  tales como el acético, butírico, láctico, etc. De aquí la importancia de no ingerirse frutas pasadas. Finalmente, las frutas acidas cuando no están maduras, pueden provocar desordenes gastrointestinales, especialmente en los dispépticos y en los niños. Por lo tanto en estos casos conviene comerlas cocidas o cocinadas o preparadas en diversas formas agradables.
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"Muchos están incapacitados para trabajar tanto mental como físicamente porque comen con exceso y satisfacen las pasiones concupiscentes. Las propensiones animales son fortalecidas, mientras que la naturaleza moral y espiritual queda debilitada. Cuando estemos en derredor del gran trono blanco, ¿qué informe presentará la vida de muchos? Entonces verán lo que podrían haber hecho si no hubiesen degradado las facultades que Dios les dio. Entonces comprenderán a qué altura de grandeza intelectual podrían haber alcanzado, si hubiesen dado a Dios toda la fuerza física y mental que les había confiado. En la agonía de su remordimiento, anhelarán poder volver a vivir de nuevo su vida."                                                                                             Elena G de White