La Mandarina

    Algunos estudiosos han encontrado
    referencias sobre su cultivo en la Cochinchina
    o del norte de la China, pero también se
    cultiva desde tiempos antiguos en las islas de
    la Sonda y en el Sur de Europa.
    Hoy se encuentra en muchas regiones de
    América, pero prospera solo en los climas
    donde hay protección contra vientos cálidos y
    el frio.



    Tumores
    Esta aromática fruta posee propiedades disolventes, pues el acido fórmico que contiene
    actúa sobre el pus, sobre los fermentos originados por los almidones, y sobre los tumores;
    reduce la inflamación de tejidos enfermos y previene congestiones.

    Latidos del corazón, secreciones glandulares
    Es altamente alcalina por su contenido en potasio, el cual es necesario para mantener la
    actividad de los latidos del corazón y para las secreciones glandulares. Además es un
    elemento que da elasticidad a los músculos y en fin es importante para la actividad
    intestinal.

    Coagulación de la sangre en las hemorragias
    La mandarina por el calcio que encierra es neutralizante del acido oxálico, y necesario para
    la coagulación de la sangre en las hemorragias.

    Sistema nervioso
    Gracias al magnesio que lleva, mantiene los intestinos corrientes y asiste en el
    funcionamiento del sistema nervioso.

    secreción de bilis
    El azufre que encierra esta fruta equilibra al fosforo, provoca la secreción de bilis, agita las
    células y ayuda a la eliminación.

    huesos y los dientes
    El fosforo que contiene, combinado con el calcio, forma el fosfato de calcio; necesario en el
    desarrollo de los huesos y los dientes, y en la formación básica de las células nerviosas.

    Además por su riqueza en cloro, es germicida; y también este elemento es necesario para
    la formación del natural acido clorhídrico del estomago, así como para la fabricación de las
    secreciones de las hormonas glandulares.
Poder Curativo de la Mandarina

    En fin esta fruta ejerce un efecto eliminador, purificante y
    disolvente sobre los endurecimientos cálcicos, endurecimientos
    de acido exárico, quistes recientes, cáncer y fibromas,
    cristalizaciones de acido úrico, etc.

    Asimismo influye favorablemente contra la Gota,
    Arteriosclerosis, reumatismo, cálculos, sordera y debilidad de
    la vista causados por endurecimientos. También contra los
    tumores, tales como  miomas, neuromas, osteomas, mixomas,
    lipomas, gliomas, adenomas, condromas, etc.

    Infecciones, neuritis y escorbuto.
    Por su contenido en vitaminas se recomienda contra las infecciones, neuritis y escorbuto.

    Esta fruta no solamente se puede emplear en su forma natural, como un valioso alimento,
    sino también en dulces, mermeladas, helados, refrescos, etc.

    Esta fruta combina bien con las frutas desecadas y secas, con la miel, queso y yema de
    huevo.

    En cambio no armoniza con leche fresca, verduras, tomates, clara de huevo, trigo, maíz y
    otros cereales.

    Se debe evitar comerla como postre, pues es más saludable por las mañanas.
Una Escritora famosa Norteamericana escribió lo siguiente:
"Las personas acostumbradas a un régimen fuerte y muy estimulante
tienen el gusto pervertido y no pueden apreciar de buenas a primeras un
alimento sencillo. Se necesita tiempo para normalizar el gusto y para que
el estomago se reponga del abuso. Pero los que perseveren en el uso de
alimentos sanos, los encontraran sabrosos al cabo de algún tiempo.
Podrán apreciar su sabor delicado y los comerán con deleite,
prefiriéndolos alas golosinas malsanas. Y el estomago, en condición de
salud, es decir, ni febril ni recargado, desempeñara fácilmente su tarea."
                                                                         
 Elena G. de White