LA CIRUELA

    El fruto del cirolero o sea la ciruela, es una drupa redonda u oval, lisa, lampiña,
    recubierta por lo general de una eflorescencia blanquizca cérea; el epicarpio varía
    según las numerosas variedades, puede ser de color rojo, violáceo o amarillo; el
    mesocarpio es pulposo, poco adherente al hueso, jugoso, de sabor dulce ligeramente
    acidulo, muy perfumado y agradable.

    El hueso es duro, leñoso, ovalado, puntiagudo, liso y asurcado en uno de sus bordes;
    encierra dos semillas o con más frecuencia una sola, por abortar generalmente la otra;
    consta de dos cotiledones carnosos y muy voluminosos, y de sabor amargo. Tiene más
    o menos 300 variedades, que difieren en tamaño, forma, color, composición química,
    etc.

    Estreñimiento obstinado.                                                                                                                              
    La principal virtud curativa de la ciruela reside en su propiedad esencialmente laxante, gracias a su riqueza en
    magnesio, sodio y potasio; por lo que se recomienda contra el estreñimiento mas obstinado; el resultado será
    mejor si se emplea  las secas. Esta su cualidad es superada por ninguna otra fruta; y para esto se comerá  10 o 20
    ciruelas secas en las mañanas pero previamente remojadas en agua durante la noche, a fin de restaurar su
    natural contenido de agua. También puede emplearse en decocción.

    Si se desea una acción purgativa suave se las pone, como hemos dicho, en remojo durante la noche en un vaso
    de agua fría, y luego en la mañana se come en ayunas y enseguida se bebe el agua donde estuvieron
    remojándose.

    NOTA: Las ciruelas secas y todas las frutas deshidratadas causan pues, fermentaciones en el estomago o
    intestinos,     si no son primero concienzudamente remojadas en agua.

    Esta fruta es la que más conviene como laxante a las mujeres embarazadas, a los niños, viejos o individuos
    delicados; pues actúa poderosamente sobre el tracto intestinal, pero si éste se halla inflamado puede causar
    diarreas, ya que  limpia todos los pliegues del intestino.

    Reumatismo, artritis, gota, arterosclerosis, nefritis.                                                                                       
    La ciruela fresca es un magnifico agente terapéutico contra las enfermedades causadas contra los ácidos,
    principalmente por el acido úrico, originadas por la excesiva alimentación a base de proteínas, tales como el
    reumatismo, artritis, gota, arterosclerosis, nefritis, etc., pues su muy escaso contenido en proteínas y su riqueza en
    ácidos orgánicos, y en particular en acido salicílico, hace que sea eficaz en estos males.


    Fiebres gastrointestinales.                                                                                                                          
    Gracias a su riqueza en ácidos y sales minerales, y a sus cualidades refrescantes, la ciruela es un desintoxicarte
    de primer orden del aparato digestivo y un buen depurativo de la sangre; por lo que se emplea con éxito en las
    afecciones febriles, especialmente las gastrointestinales.

    Debilidad cerebral, general. comvalecientes                                                   
    Para los convalecientes, para los que padecen de debilidad general y particularmente de debilitamiento cerebral,
    las ciruelas son magnificas pues contienen cerca de 5%  de fosforo para los nervios y el cerebro.

    Desnutrición.                                                                                                                                                            
    Además constituye en estado seco, un alimento concentrado y gran energético, por su riqueza en vitaminas, en
    azúcar (glucosa y sacarosa) de fácil asimilación, etc. Por todas estas sus cualidades, se recomienda en los
    casos de desnutrición.

    Afonías, Catarros, angina, afecciones de la vía respiratoria.                   
    También esta fruta da buenos resultados en el tratamiento de las afecciones de la vía respiratoria, como son
    catarros, afonías, angina, etc.

    Lepra, escorbuto y otras afecciones cutáneas de carácter crónico                                                               
    Peyrilhe aconseja la ciruela en la distesia o sea la impaciencia o el mal humor de los pacientes causados por
    trastornos digestivos, así como en la lepra, escorbuto y otras afecciones cutáneas de carácter crónico.

    En las ciruelas tenemos una abundante provisión de ciertos elementos importantes y vitaminas; la falta de las
    cuales puede producir diversos desordenes, pero contrarrestando con estos frutos pueden ser aliviados,
    prevenidos o curados.
    Algunos de estos importantes elementos que se hallan en la ciruela, son por ejemplo el magnesio y el potasio, y
    están siempre presentes en mayor o menor proporción, naturalmente de acuerdo con la calidad del suelo.
    Hemorroides.                                                                                                                              
    Los que sufren de hemorroides, encontraran en la ciruela fresca, un remedio bueno; así como
    las personas biliosas congestionadas e hipocondriacos.

    Constituye también un excelente diurético, por lo que se recomienda contra las enfermedades
    del aparato genito-urinario, de carácter inflamatorio.

    Las ciruelas frescas o secas constituyen un poderoso alimento, que proporciona  
    valiosos elementos nutritivos y energéticos para la salud. Requieren para su digestión    
    2 horas ¾, y al estado seco tres horas; Desarrollan 350 calorías por libra, y suben
    considerablemente a 1,550 calorías cuando están secas. Por esto se recomienda muy
    especialmente a los que desarrollan trabajos musculares muy fuertes, a los deportistas,
    andarines, excursionistas, etc.

    Esta fruta debe ser comida en perfecto estado de madurez, pues así será tan saludable como cualquier otra
    fruta, pero si esta verde puede provocar diarreas, hinchazón del vientre, flatulencia, etc., debido a fermentaciones
    originadas por la cascara verde.

    Las ciruelas tienen una desventaja, y es que ellas encierran una pequeña cantidad de acido benzoico, el cual
    a diferencia de los ordinarios ácidos de frutas, no puede ser oxidado en el cuerpo. Esta desventaja es de poca o
    ninguna consecuencia para la mayor parte de la gente, pero en el caso de aquellos que sufren irritación de la
    vejiga o de la vesícula biliar,  será mejor renunciar a esta fruta. Al respecto es necesario comprender que no todos
    los alimentos naturales siempre convienen a todos los individuos. Cuando se encuentra que un buen alimento,
    como en el caso de la ciruela, no le conviene a uno,  esto está ya indicado que su acción vital no corresponde al
    estado particular de la  química del cuerpo.

    Esta exquisita fruta armoniza bien con otras frutas frescas, cereales feculentos y miel,  en cambio combina mal
    con frutas oleaginosas, aceite mantequilla, verduras, ovolactineos, y alimentos salados.

    Las ciruelas frescas se conservan bien dentro de paja y envueltas en hojas de
    ortiga; pero el sistema de Appert es el que más se utiliza en la actualidad, y
    consiste en colocar las ciruelas en frascos perfectamente cerrados,
    completamente limpios y secos; después se sumergen en agua en un caldero
    cualquiera. En el agua hirviendo a baño maría se los dejara solamente por unos
    momentos, luego se deja que el agua se enfrié, y finalmente se sacan los frascos  
    y se guardan en un lugar seco y seguro.

    Las ciruelas se conservan en los fruteros a lo mas cinco días.
    En forma de ciruelas pasas, pueden conservarse cualquier tiempo, para lo cual   
    se emplea maquinas desecadoras especiales.

La decocción de unas 12 hojas de ciruelo en un litro de agua, añadido de algo de alumbre,
es un excelente remedio para combatir las afecciones de la garganta, como angina, afonía,
etc., para estos casos se usará en gargarismos frecuentes.

    Inflamación de Encías, males de
    Garganta.                                                                                                            También las hojas en decocción
    en un poco de vino, son magnificas para tratar las inflamaciones de las encías y en general los males de la
    garganta.

    Purgante.                                                                                                                                                                  
           Las flores del ciruelo gozan de propiedades purgantes, para esto se hace hervir a la dosis de 10 grs. Por ½
    litro de agua, se cuela y se bebe ante el día, por tazas.

    La corteza del tronco posee también propiedades medicinales, es astringente y febrífuga, por lo que se usa
    contra la diarrea y disenterías, contra las fiebres, en particular contra las palúdicas. Se prepara a la dosis de 10
    grs. De corteza por ½ litro de agua, en decocción durante cinco minutos y luego se toma varias tazas al día.

    Cicatrices.                                                                                                                                                                
              La goma que fluye del tronco es un excelente medicamento para hacer desaparecer cicatrices; para ello
    se disuelve una regular porción en un buen vinagre fuerte, y se aplica dos veces al día.

    Además esta goma se emplea como emoliente, contra las inflamaciones, y en la preparación de jarabes, etc.

    Cristo había sido guía y maestro del antiguo Israel, y le enseñó que la salud es la recompensa de la
    obediencia a las leyes de Dios. El gran Médico que sanó a los enfermos en Palestina había hablado a
    su pueblo desde la columna de nube, diciéndole lo que debía hacer y lo que Dios haría por ellos. "Si
    oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios -dijo-, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y
    dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las
    que envié a los Egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu Sanador" (Exo. 15: 26). Cristo
    dio a Israel instrucciones definidas acerca de sus hábitos de vida y le aseguró: "Quitará Jehová de ti
    toda enfermedad" (Deut. 7: 15).
    Cuando el pueblo cumplió estas condiciones, se le cumplió la promesa. "No hubo en sus tribus
    enfermo" (Sal. 105:37).
CARACTERISTCAS GENERALES DEL FRUTO
PROPIEDADES TERAPEUTICAS DE LA CIRUELA
VALOR ALIMENTICIO DE LA CIRUELA
CONSERVACION DE LAS CIRUELAS
PROPIEDADES MEDICINALES DE LAS HOJAS, FLORES,
CORTESA Y GOMA DEL CIRUELO.
Cristo Viene Pronto
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